No presumas: Cómo comportarte adecuadamente en el gimnasio



Ejercicio en pareja

Te decimos cómo comportarte adecuadamente en el gimnasio, y te damos otras recomendaciones para hombres que van al gimnasio acompañados de su mujer.

A ti te encanta hacer ejercicio, las mujeres lo entienden. Aunque no lo creas incluso algunas veces quieren hacer ejercicio con nosotros. Y aunque nuestras rutinas pueden ser diferentes a las suyas, les encanta cuando nos ofrecemos a acompañarlas a al gimnasio. Existen muchas ventajas en esto: nuestra presencia es un estimulo más para que se mantengan motivadas, es un desafío para ellas, y sobra decirlo, pero les encanta vernos bañados en sudor.

Y por favor amigo, no malentiendas: a las mujeres les gusta cuando te ves bien; lo que no les agrada es que estés de presumido. Contrariamente a lo que puedes haber visto en televisión, a ninguna mujer le agradan los tipos presuntuosos y pagados de sí mismos. La mayoría de ellas están convencidas de que los esteroides no son la gran cosa, y están seguras de que tratar de hacer sentir menos a la persona que está a tu lado (sobre todo si son ellas, o para el caso, cualquier otra persona del gimnasio), no es algo que se pueda considerar ni remotamente atractivo o sensato. Existe una enorme diferencia entre una sana competencia y andar de lucidito.

Siendo francos, no te concierne a ti, ni a ninguna otra persona, que ellas no puedan manejar tanto peso como un levantador profesional. Tampoco debe importarte que tan grandes sean los discos que ponen en la barra a la hora de hacer press de banco. Lo único que en verdad importa es que están ahí, en el gimnasio, juntos para sudar, y que ambos busquen los beneficios de una vida sana con el ejercicio. Además, gracias a eso pasamos un poco más de tiempo el uno con el otro. Y con un poco de suerte, como resultado de esa nueva convivencia, la relación puede mejorar en todos sentidos.

Así que cuando estamos en el gimnasio realmente no hay por qué avergonzarse si tú les pides que te ayuden en tu rutina de ejercicio. Ellas nos pueden supervisar (y a la inversa), además de que en realidad creo que sería divertido aprender las técnicas adecuadas de supervisión directamente de ti (y ellas sienten una gran satisfacción de poder participar en la actividad que mantiene a su hombre en buena forma y sano).

Y tampoco subestimes todas las ventajas que hay en el hecho de hacer ejercicios al mismo tiempo. Las rutinas de ejercicio aumentan el flujo sanguíneo hacia nuestros genitales, aumentan el apetito sexual y hacen que nos sintamos bien con nosotros mismos, nada más asegúrate que ese instinto de mancho alfa no aflore de manera descarada.

4 REGLAS DE ETIQUETA PARA EL GIMNASIO

1.- Si quieres ayudar, no te pavonees haciéndole saber a los demás que “tu hembra” viene contigo, y peor aún, no marques tu territorio. Las mujeres detestan esa actitud tuya en cualquier situación. Es cierto que de vez en cuando les gusta saber que nos ponemos celosos, pero lo que detestan, es que des por sentado que son de “nuestra propiedad”.

Hacer ejercicio en pareja

2.- No intentes deliberadamente esforzarte más de la cuenta para verte más varonil antes sus ojos, o ante la gente que te rodea. No hay ninguna necesidad de que te lesiones simplemente por andar de farolón. En primer lugar, si tú estás tratando de impresionarnos haciendo tonterías como ésa, lo más seguro es que nunca vuelvan a ir contigo al gimnasio.

3.- No las andes cachondeando cuando están tratando de concentrarse en hacer ejercicio. Si acuden al gimnasio es para usar los equipos y levantar pesas, y tú deberías hacer lo mismo. Ya cuando lleguemos a casa todo puede suceder. Pero no podemos concentrarnos si te acercas a cada rato para tocarlas.

4.- Andarse pavoneando en el gimnasio es lo menos interesante que puede haber, no solamente para ellas sino para todas las personas que acuden a ese lugar. No te andes luciendo. Un hombre que confía en si mismo acude al gimnasio sabiendo que va a ese lugar para entrenar fuerte y lograr una buena sesión de entrenamiento (exactamente como hacen ellas). Y lo más probable es que si ambos una excelente sesión de ejercicios juntos, te van a querer más por eso, y lo van a demostrar en donde cuenta, es decir, entre las sábanas.

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