Sección: Buena alimentación
Recetas de cocina saludable: Sándwich de pavo y pimiento
Bien hoy comenzamos publicando este artículo que seguramente será de gran ayuda para todas las personas que quieren bajar de peso o mantenerse, pero no saben que alimentos pueden ingerir o que colaciones entre comida degustar sin remordimientos.
Prepara el mejor Sándwich, no lo satures con condimentos.
A menudo los sándwiches se aderezan con muchos condimentos: mantequilla, mayonesa, mostaza, salsa cátsup, etc… y todos tienen grasa. Si quieres disfrutar un sándwich sabroso y saludable, adereza con un solo condimento en cantidad moderada. Y recuerda que la mostaza es mucho más saludable que la mayonesa preparada a base de huevo y aceite.
Llénalo con vegetales
Si deseas un relleno saludable para tu sándwich, agrega pepinillos, jitomate, cebollas y lechuga. Esto definitivamente le dará sabor. Remueve toda la grasa visible de la carne y opta por consumir pan elaborado a base de grano.
Sándwich de pavo y pimiento
2 rebanadas de pan italiano, grandes.
2 rebanadas de pechuga de pavo.
¼ de taza de rajas de pimiento rojo.
10 aceitunas rebanadas.
2 rebanadas de queso mozzarella light.
Aderezo italiano bajo en grasa
Aceite de olivo en aerosol
Preparación:
Cubre un pan con el pavo, pimiento, aceitunas y queso. Unta el otro con el aderezo italiano y tapa el sándwich. Rocíalo con el aceite en aerosol y dora a fuego lento por ambos lados en un sartén, hasta gratinar.
Valor nutricional por porción:
Calorías: 223
Proteínas: 22g
Carbohidratos: 9g
Grasa: 11g
10 reglas básicas para el buen comer
Si quieres aprender a comer más sano y no sabes cómo lograrlo, aquí te presentamos 10 reglas que te serán de gran utilidad para planear tus comidas.
1.- La calidad de los alimentos es primero.
Procura elegir siempre la mejor calidad en los alientos que vayas a consumir, ya sea frutas, verduras, granos o cortes de carne. Y prefiere siempre las variedades más bajas en grasas, y moderadas en sodio y azúcares.
2.- Cocina tú mismo.
Al igual que las comidas precongeladas, aquellas que sólo requieren agua y calentarse en el microondas, contienen más sodio del que realmente necesitan (para preservar los alimentos), lo cual afecta a tu salud. Opta mejor por cocinar alimentos naturales. Además aquí encontrarás prácticas recetas de comida saludable.
3.- No excedas el consumo de alimentos.
Planea tus menús de acuerdo a tu edad, peso y estatura, siempre cuidando de no excederte en el consumo total de calorías diarias, y procurando no sobrepasarte con las grasas y calorías.
4.- Varia tus menús.
Elabora platillos diferentes y anímate a cocinar nuevas recetas, con sabores y texturas desconocidas. Evita consumir siempre las mismas verduras y comer sólo arroz blanco; existen otras variedades como el integral y el salvaje, o incluso otros granos como la cebada, que también puedan prepararse de forma saludable y sabrosa.
5.- Consume grasas buenas.
Existen ciertos tipos de grasas ricas en vitaminas A, D, E y K necesarias para tu organismo, y si la eliminas de tu dieta, puedes perder muchos nutrimentos imprescindibles para equilibrar tu salud. Las grasas Omega 3, por ejemplo, reducen el riesgo de sufrir un ataque al corazón y algunos tipos de cáncer. Así que consume grandes cantidades de pescado, frijoles de soya, cacahuates (de forma moderada) y aguacate, entre otros, y cocina con aceite de girasol.
6.- Procura colaciones saludables.
Los nutriólogos recomiendan hacer más comidas ligeras a lo largo del día, que darse un “atracón” en una sola sentada, lo cual mantiene activo tu metabolismo. Desayuna, come y cena a tus horas y prefiere tentempiés ligeros y saludables entre cada comida.
7.- Bebe suficiente agua.
A través del sudor y de la orina perdemos aproximadamente 2.5 litros de agua, que hay que reponer. Los alimentos proporcionan casi una tercera parte de esa agua que se pierde, por lo que es necesario beber al menos dos litro diarios del líquido vital para mantener una adecuada hidratación.
8.- Date tus gustos.
Cualquier plan alimenticio puede tener sus “pequeños desvíos”, incluso de la comúnmente denominada “comida chatarra”. Sólo procura que no sea más de dos veces por semana. Recuerda: en la medida y moderación está la clave.
9.- Disfruta lo que comes.
Come despacio y disfruta de lo que comas, no lo hagas con sentimiento de culpa ni mucho menos: por más que suene obvio, recuerda que comer es un placer y es necesario para mantenerte vivo y en movimiento.
10.- Haz que tu cuerpo se sienta satisfecho.
La próxima vez que estés comiendo, detente a la mitad. Y antes de terminar tus alimentos, pregúntate si aún tienes hambre. Tal vez no. Así es como algunos entrenadores personales y modelos de fitness se controlan a pesar de que algunos de ellos hacen hasta seis comidas al día.
Datos curiosos que debes saber para tener una vida saludable
10: Número de minutos de actividad física vigorosa que, practicada regularmente, puede reducir el riesgo de una enfermedad cardiovascular, de acuerdo con un estudio efectuado por la Universidad de Belfast, En Queen.
60: Número máximo de minutos que debes entrenar con pesas ene l gimnasio. Pasado ese tiempo el cuerpo comienza a producir cortisol, que es la hormona del estrés, y por lo tanto, echa a perder cualquier intente de que aumentes musculatura.
50% que aumenta el riesgo de volverte obeso si dejas pasar más de 90 minutos desde que despiertas hasta que tomar el desayuno. Esto es lo que se desprende de un estudio realizado por la Universidad de Massachusetts.
20% que disminuye la concentración de colesterol LDL (malo) si comes una toronja diaria, según científicos de Israel.
260: Número de calorías que se queman durante una hora completa de escarceo previo y de la actividad sexual en sí (una sesión de relaciones sexuales quemará más calorías).
25% de calorías que consumen los estadounidenses en forma líquida, de acuerdo con una investigación de la Universidad del Norte de California. Y hay más evidencia preveniente de un estudio efectuado por el Boletín Estadounidense de Medicina Preventiva. Según esto, los estadunidenses consumen 164ml (valor promedio, aunque hay quien consume 370ml y hasta 530ml) más bebidas azucaradas que, para empeorar las cosas, ahora son más dulces de lo que eran en 1977.
133: Número de calorías extra que contiene la comida mexicana actual, con respecto a 1977. Esto de acuerdo con un análisis efectuado por la Encuesta Nacional de Consumo Alimenticio. Misma que indica que una hamburguesa contiene actualmente 97 calorías más, mientras que las papas fritas 68 de sobra.
2,310: Número de calorías en un licuado elaborado con helado, de 907ml. Esta bomba de tiempo andando tiene 73 ingredientes de 266g de azúcar y 108g de grasa.
Los 10 mejores y peores alimentos para tus músculos
Ve a tu cocina y bus en tu refrigerador o alacena alguno de estos alimentos: atún en agua, pechugas de pollo, carne de res (cortes magros y sin grasa), yogurt sin grasa, bebidas ricas en bacterias benéficas, pasta, avena, amaranto, pan integral, leche y quesos descremados, vegetales crudos como jitomate, lechuga, espinaca, zanahoria, germinados de alfalfa soya o trigo, jícamas, papaya, melón y jugos.
Si no los tienes y en su lugar tu refrigerador está lleno de comida congelada para calentar en el microondas, guisados a base de carne de cerdo, tacos dorados, pizza, jamón, chorizo, crema y frijoles refritos, así como mayonesa, galletas de chocolate y pan dulce, es hora de implementar un plan de alimentación para dar a tus músculos fuerza y tono muscular.
Combustible para el cuerpo
Sabemos que la comida típica mexicana es deliciosa, pero no siempre proporciona a tus músculos el combustible que requieres para entrenar adecuadamente, para desarrollarte y permitir que el tiempo que entrenas en el gimnasio reporte los mejores resultados. Por otro lado, si realmente quieres tener un cuerpo de atleta, es importante alimentarte como tal. Por ello te presentamos los 10 mejores alimentos para tus músculos y, en contraparte, los 10 que no son recomendables comer.
1.- CEREALES. Avena, amaranto y trigo con arroz
Los cereales contienen una buena cantidad de carbohidratos complejos, y dotarán a tu cuerpo del combustible necesario para entrenar (glucógeno). Son bajos en grasa y tienen una buena cantidad en fibra (especialmente la avena). Otros aportan aminoácidos para nutrir a tus músculos (amaranto) y algunos más son bajos en grasa, no contienen azúcar y saben bastante bien (elaborados con trigo y arroz): Los puedes consumir como parte de tu desayuno, en licuados, con yogurt o simplemente con leche y frutas.
MALA ELECCIÓN: cereales con demasiada azúcar. Aunque saben muy bien y tienen una dosis adecuada de carbohidratos complejos, promueven que la grasa se almacene en tu cuerpo.
2.- PECHUGAS DE POLLO Y PAVO
Además de que son ricas en proteína y bajas en grasa, las pechugas de pollo y de pavo son deliciosas y muy fáciles de preparar. Y no se trata de comerlas sólo cocidas. La de pollo la puedes disfrutar a la parrilla, a la plancha, guisada con verduras, marinada en jugo de naranja o asada con una manzana rebanada. Recuerda prepararlas siempre sin piel. Y la de pavo la puedes encontrar fresca o procesada en jamón o salchicha.
MALA ELECCIÓN: carne de puerco. Aunque es muy sabrosa y versátil, ¡tiene demasiada grasa! Si la comes en exceso puede elevar los niveles colesterol y triglicéridos en la sangre, provocando problemas cardiovasculares. Evítala en lo posible y cuando la consumas, procura que lomo o filete magro.
3.- ATÚN EN AGUA
El atún enlatado en agua es una fuente muy socorrida de proteínas en la dieta de los fisicoculturistas. Es práctico, barato y lo puedes almacenar durante varios meses. Prepáralo en ensalada con vegetales crudos como jitomate, cebolla, lechuga, pepino o zanahoria o en sándwich.
MALA ELECCIÓN: pescado empanizado o frito. Todos los alimentos que contienen aceite calentado a temperaturas elevadas se vuelven tóxicos, además de que tienen demasiada grasa saturada dañina para el corazón.